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Centro de confianza

Tres preguntas, tres respuestas exactas

Son las tres que nos hace todo el mundo. Cada respuesta lleva debajo lo que la sostiene, y la tercera no es un «no» — preferimos que decidas con el dato bueno.

¿Entrenan las IA con lo que se dice en mi evento?

No

Y donde era posible activarlo, lo desactivamos nosotros en cada petición.

El programa de mejora de modelos de nuestro proveedor de voz a texto se decide petición a petición, no en un panel de ajustes. Enviamos la marca de exclusión en todas, sin excepción —también en pruebas internas— y una comprobación automática hace fallar la compilación si algún fichero abriera una conexión sin ella. No hay variable de entorno que pueda reactivarla: es una constante, no una opción. Además consta por escrito en el acuerdo de tratamiento que tenemos firmado.

Lo que no le vamos a decir: que ningún proveedor conserve absolutamente nada. Los de traducción y resumen mantienen sus propios plazos de retención para control de abuso, y eso está en sus términos, no en nuestro código. Lo que sí depende de nosotros —no pedir mejora de modelos, no activar almacenamiento, procesar en la UE— está hecho.

¿Guardáis lo que se dice en mi evento?

No

La ruta en directo no escribe ni una línea. Hay dos excepciones y las dos las decides tú.

El audio pasa hacia el proveedor y vuelve; la traducción es una llamada de ida y vuelta que no toca ninguna tabla; y lo que reparte los subtítulos a los móviles no tiene almacenamiento de contenido. De un evento nos queda siempre lo mismo, y es contabilidad: duración, minutos facturables, micrófonos, idioma de origen, código de sala, cuántos dispositivos se conectaron y qué idiomas pidieron. Recuentos, nunca texto.

Las dos excepciones, ambas con borrado automático a los 30 días: el Resumen con IA, que solo guarda la transcripción si alguien pulsa el botón; y las preguntas que un moderador saca a pantalla junto con los resultados de las votaciones, que se conservan como registro del evento y van al acta. Las preguntas que nunca llegaron a pantalla no se guardan.

¿Puede leerlo alguien más?

Depende del código

Nadie puede publicar subtítulos en tu evento ni ver datos de otra cuenta. Pero el código de sala es acceso, no confidencialidad.

Lo que está cerrado: publicar subtítulos exige el token de tu cuenta y que la sesión sea tuya, así que nadie puede meter texto en tu programa. Y nadie lee transcripciones ni datos de otra cuenta: la base de datos aísla por filas y las claves públicas que viajan en el navegador no tienen ningún permiso de escritura. Los enlaces que repartes van firmados y abren una sola sala: el de sala, para quien organiza el evento —su QR, su guion de preguntas y sus resultados—, y el de moderación, más estrecho, para quien lleve la tablet ese día. Ninguno llega a la facturación ni a las demás salas, y los dos se revocan cerrando la sala. Lo que sí puede hacer cualquiera que tenga el código es participar: elegir idioma, votar y mandar una pregunta a la cola. Esa pregunta pasa un filtro automático de contenido, aparece en la lista que el público puede votar, y solo llega a la pantalla del recinto si el moderador la lanza.

Lo que no está cerrado, y lo decimos nosotros primero: quien tenga el código de sala puede seguir el evento. Un código automático es uno entre casi 900 millones y limitamos los intentos fallidos, pero eso es fricción, no criptografía — y un código que tú elijas para imprimirlo en el programa es público por definición. Para una sesión confidencial: no proyectes el QR, usa solo la pantalla de sala, y no pulses el Resumen con IA. Con eso no queda nada escrito en ningún servidor nuestro — el audio sigue viajando a nuestro proveedor de voz a texto, que es en lo que consiste el producto.

Por dónde pasa una frase, y dónde no se queda

El mismo recorrido para cada línea de cada evento. Ninguna caja de esta cadena escribe el texto en disco.

  1. Micrófono de sala

    Tu mesa de sonido, tu cable.

    nada

  2. Tu ordenador

    El motor de subtítulos y la salida de vídeo son locales.

    nada

  3. Nuestro relé

    Reenvía audio y texto. Sin estado: procesa y olvida.

    nada

  4. Proveedor en la UE

    Voz a texto y traducción, contra endpoints europeos.

    nada

  5. Pantalla y móviles

    La sala y el público, en su idioma.

    nada

Lo único que queda: duración, minutos facturables, micrófonos, idioma, código de sala y cuántos dispositivos e idiomas hubo. Contabilidad, no contenido.

Y tres cosas más que suelen ser por donde se escapa el texto

El registro de incidencias no puede llevar habla

Descarta por nombre cualquier campo que pudiera contener una frase —subtítulo, línea, pregunta, resumen— y resume los objetos anidados en vez de guardarlos. Se filtra en el ordenador del operador y otra vez al llegar.

La analítica no tiene ni un campo de texto libre

Solo valores de una lista cerrada. Ahí no puede aterrizar una frase «para depurar». Sin correo, sin IP, sin nombres.

La página del asistente no carga analítica

Ni grabación de sesión. Lo que se ve en el móvil del público es la transcripción del evento, y ahí no entra ningún tercero.

Dónde se procesa

La voz
Infraestructura europea del proveedor, confirmado por escrito. La transferencia se ampara además en las Cláusulas Contractuales Tipo.
La traducción
Endpoints europeos, con la región en Irlanda. Nunca Reino Unido.
Los datos en reposo
Fráncfort, dentro de la Unión Europea.
Los subencargados
Publicados con nombre, función y dónde procesa cada uno. Acuerdo de tratamiento firmado con los dos que tocan contenido del evento.

Documentos

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